El Gobierno ha fijado los criterios para que distintos sectores puedan negociar la jubilación anticipada. Una medida que reconoce la dureza de ciertos trabajos, entre los que solicitamos se considere al colectivo de vigilancia privada.
El Consejo de Ministros ha aprobado recientemente un nuevo marco normativo que establece los criterios generales para permitir la jubilación anticipada en aquellos trabajos que presentan condiciones especialmente perjudiciales para la salud. Esta medida, que no modifica las condiciones de jubilación actuales de los colectivos que ya disponen de esta opción, busca ofrecer una vía para que otros sectores con características similares puedan optar a una retirada anticipada sin penalizaciones.
El nuevo decreto no otorga directamente el derecho a jubilarse antes, sino que fija las bases sobre las que cada sector deberá negociar sus propias condiciones a través de futuros decretos específicos. Para ello, será necesario un proceso técnico y administrativo que incluirá estudios de salud laboral, informes de la Inspección de Trabajo y la participación de una comisión evaluadora.
Criterios definidos en el decreto
El texto aprobado establece una serie de definiciones más detalladas para valorar si una actividad profesional reúne las condiciones necesarias para optar a esta jubilación anticipada. Se incluyen factores como:
- Penosidad: trabajos expuestos a temperaturas extremas, vibraciones, ruidos, esfuerzo físico continuado o contacto habitual con agentes químicos o biológicos.
- Peligrosidad: actividades con tasas elevadas de enfermedades profesionales o accidentes laborales.
- Toxicidad e insalubridad: exposición constante a entornos o sustancias perjudiciales para la salud.
Además, se han definido indicadores objetivos como la frecuencia de bajas médicas, los índices de incapacidad o mortalidad y la duración de las enfermedades laborales.
Condiciones para acceder a esta modalidad
Los trabajadores que puedan acogerse a esta jubilación anticipada deberán cumplir varios requisitos. Entre ellos:
- No podrán jubilarse antes de los 52 años.
- Deberán asumir un incremento en sus cotizaciones a la Seguridad Social.
- No podrán continuar trabajando en el mismo oficio tras jubilarse.
- Solo será posible acceder a este sistema cuando no exista otra forma de mejorar las condiciones laborales del puesto.

Una medida en evolución
Actualmente, esta jubilación anticipada ya es una realidad para colectivos como los trabajadores del mar, mineros, policías autonómicos y locales, y personal de vuelo. No obstante, otros sectores vienen reclamando desde hace tiempo su inclusión en este régimen, como el personal sanitario, los cuerpos de seguridad del Estado, los trabajadores de la construcción, la industria química o el sector de la limpieza en hostelería.
La implementación del nuevo marco legal abre ahora la posibilidad de que estos grupos presenten solicitudes formales ante la Seguridad Social. Estas deberán ser impulsadas conjuntamente por representantes empresariales, sindicales, asociaciones de autónomos o entidades públicas. A partir de ahí, se iniciará un proceso de evaluación técnica que podrá desembocar en un decreto específico para cada sector.
Próximos pasos
Con este avance legislativo, se pone en marcha un procedimiento complejo pero necesario para garantizar que los trabajadores que desempeñan profesiones con condiciones especialmente duras puedan acceder a la jubilación anticipada en condiciones justas y sin perjuicios económicos. El Gobierno ha destacado que esta medida alinea a España con políticas ya existentes en otros países europeos como Francia, Italia o Austria.
La seguridad privada, un sector a tener en cuenta
Desde Unión de Vigilantes, queremos subrayar la importancia de que el sector de la seguridad privada sea considerado en este nuevo marco de jubilación anticipada. Se trata de una actividad que, por su propia naturaleza, puede reunir varios de los factores definidos en el decreto recientemente aprobado: penosidad, peligrosidad, turnos prolongados, trabajo nocturno, exposición a situaciones de riesgo o agresiones, entre otros.
Los profesionales de la seguridad desempeñan un papel fundamental en la protección de personas, bienes e instalaciones en múltiples entornos, incluyendo hospitales, infraestructuras críticas, transportes, eventos masivos o entornos conflictivos. Esta labor, muchas veces invisible, conlleva un desgaste físico y mental acumulado a lo largo de los años, que se intensifica especialmente en las últimas etapas de la vida laboral.
Por ello, Unión de Vigilantes solicita que se tenga en cuenta al colectivo de vigilantes de seguridad en la aplicación de este marco, permitiendo que el sector pueda iniciar el proceso de evaluación con vistas a establecer coeficientes reductores que reconozcan la dureza de la profesión. Consideramos que este paso sería una medida justa y necesaria para proteger la salud y el bienestar de quienes contribuyen diariamente a la seguridad de la ciudadanía.